Posteado por: conformeadios | julio 13, 2011

David

DAVID

 (Probablemente amado)

En la Traducción del Nuevo Mundo aparece ese nombre 1079 veces en las Escrituras Hebreas – entre ellas 75 referencias en los encabezamientos de 73 Salmos- y 59 veces en las Escrituras Griegas Cristianas. De todos los personajes de las Escrituras Hebreas, solo Moisés y Abrahán son mencionados mas veces por los escritores cristianos de la Biblia. Las 1,138 veces que se utiliza el nombre en el texto bíblico hacen referencia al segundo rey de Israel o aquel a quien el, David, represento en varias ocasiones: Jesucristo, hijo de David (Mt1:1).

Este pastor, músico, poeta, soldado, hombre de estado, profeta y rey, sobresale entre los personajes de las Escrituras Hebreas. Fue un valiente luchador en el campo de batalla y supo aguantar dificultades. Este caudillo y comandante audaz, que nunca se dejo intimidar, tuvo la suficiente humildad para reconocer sus errores y arrepentirse de sus graves pecados. Además, fue compasivo y misericordioso, amo la verdad y la justicia, y sobretodo tuvo fe y confianza absolutas en su Dios Jehová.

El linaje de David, descendiente de Boaz y Ruth, provenía de Judá a través de Pérez. (Rut 4:18-22; Mt 1:3-6) Este hijo de Jese, el más joven de los ocho varones, también tenia dos hermanas o medio hermanas. (1Sa 16:10, 11; 17:12; 1Cr 2:16). Uno de los hermanos de David murió sin dejar hijos y por eso no aparece en los registros genealógicos posteriores. (1Cr 2:13-16). No se da el nombre de la madre de David. Algunos han creído que su madre fue Nahas, pero es mas probable que Nahas fuese el padre de las medio hermanas de David. (2Sa 17:25).

Belén a unos 9 Km al SSO de Jerusalén, era el pueblo natal de David y donde habían vivido sus antepasados  Jese, Obed y Boaz. En algunas ocasiones Belén recibe el nombre de la ciudad de David.(2Sa 5:7)

                                                   

  Su Juventud.

La primera vez que aparece David en el registro bíblico estaba vigilando las ovejas de su padre en un campo próximo a Belén, lo que hace pensar en que fue también en un campo cercano a Belén donde más de un milenio después unos pastores escucharon impresionados el anuncio del ángel de Jehová sobre el nacimiento de Jesús. (Lu 2:8-14). Samuel, enviado por Dios a la casa de Jese para ungir a uno de sus hijos como futuro rey, había rechazado a los siete hermanos mayores de David, diciendo: “Jehová no ha escogido a estos”. Por ultimo, se envió a buscar a David, que se hallaba en el campo. Cuando entro –rubicundo, un joven de hermosos ojos y gallarda apariencia- hubo en el ambiente cierta expectativa, porque hasta entonces nadie sabia a que había ido Samuel. Fue entonces cuando Samuel recibo el siguiente mandato de Jehová: “¡Levántate, úngelo, porque este es! De el, precisamente, Jehová dijo: “He hallado a David hijo de Jese, varón agradable a mi corazón que hará todas las cosas que yo deseo. (1Sa 16:1-13;13:14; Hch 13:22)

 

Los anos que David paso como pastorcillo tuvieron una profunda influencia en el resto de su vida. La vida al aire libre le preparó para vivir como fugitivo cuando, mas tarde, tuvo que huir de la furia de Saúl. También adquirió destreza en lanzar piedras con la honda, desarrollo aguante y valor, así como una buena disposición para buscar y rescatar a las ovejas que se separaban del rebano, no dudando matar a un oso o a un león    cuando fue necesario.(1Sa 17:34-36)

Sin embargo, a pesar de su valor como guerrero, también alcanzo renombre por tocar el arpa y escribir poesía, talentos que quizá cultivo durante las largas horas que paso cuidando las ovejas. Asimismo, David llego a ser conocido como diseñador de nuevos instrumentos musicales. (2Cr 7:6; 29:26, 27; Am 6:5). El amor que David sintió por Jehová elevo sus composiciones muy por encima de un mero entretenimiento, y las convirtió en obras maestras clásicas dedicadas a la adoración y alabanza de Jehová. Los encabezamientos de al menos 73 salmos indican que David fue su compositor; sin embargo, también se le atribuyen otros salmos. (Compárese Sl 2:1 con Hch 4:25; Sl 95:7, 8 con Heb 4:7). Es muy probable que algunos salmos- por ejemplo, el 8, 9, 23 y 29- reflejen las experiencias de David como pastor.

Toda la formación que obtuvo mientras cuidaba de las ovejas le preparo para una función mas importante: pastorear al pueblo de Jehová, tal como esta escrito: “{Jehová} escogió a David su siervo, y lo tomo de los apriscos del rebano. De seguir las hembras que amamantaban lo trajo para ser pastor sobre Jacob, su pueblo y sobre Israel, su herencia (Sl 78:70; 2Sa 7:8).

No obstante cuando David dejo por primera vez las ovejas de su padre, no fue para desempeñar el poder del reino. Primero fue músico de la corte por recomendación de un consejero de Saúl, quien describió a David no solo como diestro en tocar, sino también como valiente y poderoso y hombre de guerra y persona que habla con inteligencia y hombre bien formado, y Jehová esta con el. (1Sa 16:18). Así, David la se convirtió en el arpista del atribulado Saúl y en su escudero. (1Sa 16:19-23).

 

Mas tarde, por razones que no se registran, David volvió a casa de su padre por un periodo indeterminado. En una ocasión, fue a llevar provisiones a sus hermanos que estaban en el ejército de Saúl. En aquel momento el ejército israelita y el filisteo estaban estacionados frente a frente, y David se indigno cuando vio y oyó a Goliat escarnecer a Jehová. Así que pregunto: “ ¿Quién este filisteo incircunciso para que tenga que desafiar con escarnio a las líneas de batalla del Dios vivo? (1Sa 17:26) y después añadió: “ Jehová. Que me libro de la garra del león y de la garra del oso, el es quien me librara de la mano de este filisteo”.(1Sa 17:37) Una vez que se le concedió permiso, David que había matado a un oso y a un león, se encamino hacia Goliat con las siguientes palabras: “Yo voy a ti con el nombre de Jehová de los ejércitos, el Dios de las líneas de batalla de Israel, a quien tu has desafiado” al instante lanzo una piedra con su honda y derribo al paladín enemigo.    Entonces con la propia espada de Goliat, lo decapito y volvió al campamento con la cabeza y la espada del gigante como trofeo de guerra. (1Sa17:45-54).

Debe mencionarse que la Septuaginta (según el manuscrito griego del siglo IV Vaticano 1209) omite desde      1 Samuel 17:55 hasta la palabra filisteo de 1 Samuel  18:6ª. A este respecto la Biblia de Jerusalén dice: “La antigua versión griega omitía 17:55-18:5” El traductor de la Biblia James Moffat va mas allá al afirmar que estos versículos son añadiduras redaccionales o interpolaciones posteriores. Sin embargo, hay pruebas que respaldan la lectura de este pasaje que se recoge en el texto masorético.

   Fugitivo

Estos acontecimientos enseguida lanzaron a David del anonimato de pastor al protagonismo ante los ojos de todo Israel. Colocado delante de los hombres de guerra, se recibió a David con danzas y regocijo cuando volvió de una expedición victoriosa contra los filisteos. Un canto popular fue: “Saúl ha derribado sus miles, y David sus decenas de miles” (1Sa 18:5-7). Todo Israel y Judá amaban a David, y Jonatán, el propio hijo de Saúl, celebro con el un pacto de amor y amistad mutuos de por vida, cuyos beneficios se extendieron a Mefiboset y Mica el hijo y el nieto de Jonatán respectivamente. (1Sa 18:1-4, 16; 20:1-42; 23:18; 2Sa 9:1-13).

Esa popularidad despertó la envidia de Saúl, quien continúo  “mirando a David {…} con sospecha desde aquel día en adelante”. Por dos veces arrojo una lanza con la intención de clavar a David en la pared mientras este tocaba el arpa como en ocasiones anteriores,   pero en ambas ocasiones Jehová lo libro. Saúl había prometido que daría a su hija a aquel que matase a Goliat, pero entonces se mostraba reacio a dársela a David. Por fin consintió que David se casase con su segunda hija, con tal que le llevase cien prepucios de los filisteos, una petición irrazonable que creyó que significaría la muerte de David. Sin embargo el valeroso David doblo la dote: se presento a Saúl con doscientos prepucios, y se caso con Mical. Por lo tanto dos de los hijos de Saúl, movido por amor, habían celebrado pactos con David, y esto hizo que se acrecentase aun más el odio de Saúl. (1Sa 18:9-29) Cuando David  estaba de nuevo tocando ante Saúl, el rey procuro clavarle por tercera vez. Por esta razón, David huyo al amparo de la noche, y solo volvería a ver a Saúl en circunstancias muy diferentes y, en cierto modo extrañas. (1Sa 19:10).

Después de estos incidentes, David vivió en continua huida de un lugar a otro durante varios anos, sufriendo la persecución implacable de un rey terco y malvado que estaba resuelto a matarle. Primero David se refugio con el profeta Samuel en Rama. (1Sa 19:18-24) pero cuando este dejo de ser un escondite seguro, se dirigió a la ciudad filistea de Gat, deteniéndose en el camino para ver al sumo sacerdote Ahimelec  en Nob, donde obtuvo la espada de Goliat (1Sa 21:1-9; 22:9-23; Mt 12:3, 4). Sin embargo, para salir con vida de Gat, tuvo que pasar por loco haciendo con torpeza signos de cruz en la puerta y dejando correr la saliva por la barba. ( 1Sa 21:10-15).Los Salmos 34 y 56 de David se basan en esta experiencia. Luego huyo a la cueva de Adulam donde su familia y unos cuatrocientos hombres desafortunados y angustiados se unieron a el. Puede que tanto el Salmo 57 como el 142 aludan a su estancia en esa cueva. David continúo en constante movimiento hasta Mizpe, en Moab y después volvió al bosque de Heret, en Judá. (1Sa 22:1-5).

Mientras que vivía en Queila, se entero de que Saúl estaba preparándose para atacar, después de lo cual el y sus hombres, que en ese momento ascendía a unos seiscientos, salieron hacia el desierto de Zif. Saúl continuo la persecución de un lugar a otro desde el desierto de Zif en Hores, hasta el desierto de Maon. Cuando estaba a punto de capturar a su presa, llego el informe de una incursión filistea. Como resultado, abandono por un tiempo la persecución, lo que permitió al fugitivo escapar a En-guedi. (1Sa 23:1-29). Los hermosos Salmos de alabanza a Jehová por proveer liberación milagrosa se basan en este tipo de experiencias. (Sl 18, 59, 63, 70).

Fue en En-guedi donde Saúl entro en una cueva hacer del cuerpo. David escondido al fondo de la cueva, se acerco silenciosamente y corto la falda de la prenda de Saúl, pero le perdono la vida.  Dijo que era inconcebible de su parte hacerle daño al rey, porque es el ungido de Jehová. (1Sa 24:1-22)

      Después de la muerte de Samuel.

Después de la muerte de Samuel, David, todavía exilado, empezó a morar el desierto de Paran. Nabal un rico ganadero establecido en Carmelo al S. de Hebrón, y a quien David y sus hombres habían mostrado bondad, los trato con desaire e ingratitud. La rápida acción de Abigail, esposa de Nabal,  impidió que David exterminara a los varones de la casa, pero Jehová hirió a Nabal, así que murió. Después David se caso con la viuda, de modo que tuvo dos esposas: Ahinoam de Jezreel y Abigail de Carmelo; durante la larga ausencia de David, Saúl había entregado a su hija Mical a otro hombre. (1Sa 25:1-44; 27:3).

Por segunda vez David se refugio en el desierto de Zif y de nuevo empezó la persecución. David asemejo a Saúl y a sus tres mil hombres a aquellos que buscan una sola pulga. Tal como se corre tras una perdiz sobre las montanas. Una noche David y Abisai entraron con cautela en el campamento de Saúl mientras todos dormían y se hicieron con la lanza y la jarra del agua de Saúl, pero David le perdono la vida por segunda vez, diciendo que desde el punto de vista de Jehová era inconcebible para el alargar su mano contra el ungido de Dios. (1Sa 26:1-25) Esa fue la última noche que David vio a su adversario.

David se estableció en Ziglag, dentro del territorio filisteo, por un periodo de dieciséis meses, fuera del alcance de Saúl. Varios hombres poderosos desertaron de las fuerzas de Saúl y se unieron a los exiliados en Ziglag, lo que permitió a David hacer incursiones en las ciudades de los enemigos de Israel, en el S. y de ese modo aseguro los límites de Judá y fortaleció su futura posición como rey. (1Sa 27:1-12; 1Cr 12:1-7, 19-22). Cuando los filisteos se preparaban para atacar a las fuerzas de Saúl, el rey Akis, pensando que David era un hedor entre su pueblo Israel, le invito a que le acompañara. No obstante los otros señores del eje rechazaron a David por considerarle una amenaza para su seguridad. (1Sa 29:1-11)  En la batalla que culmino en el monte Guilboa, murieron Saúl y tres de sus hijos, entre ellos Jonatán. (1Sa 31:1-7).

Entretanto, los amalequitas saquearon y quemaron Ziglag, y se llevaron todas las mujeres y niños. Acto seguido, las fuerzas de David persiguieron y alcanzaron a los merodeadores, y recuperaron a sus esposas e hijos, así como todos los bienes. (1Sa 29:1-11). Al cabo de tres días, un amalequita le llevo a David la diadema y el brazalete de Saúl, alardeando falsamente de que había dado muerte al rey cuando este había sido herido y esperando recibir una recompensa. Aunque el amalequita había mentido David ordeno que le matasen por alegar que había dado muerte al ungido de Jehová. (2Sa 1:1-16; 1Sa 31:4, 5).

     Rey

La trágica noticia de la muerte de Saúl afligió mucho a David. Lo que le entristecía  no era tanto  la muerte de su enconado enemigo como la caída del ungido de Jehová. A modo de lamento, David compuso una endecha titulada El Arco. En ella llora la muerte de Saúl, su enconado enemigo, y la de su amigo, caídos juntos en batalla: “Saúl y Jonatán, los amables y los agradables durante su vida, y en su muerte no fueron separados. (2Sa 1:17-27).

Luego David se traslado a Hebrón, donde los ancianos de Judá le ungieron rey sobre su tribu en 1077 a. E.C., cuando contaba treinta anos. Is-boset, hijo de Saúl, fue hecho rey sobre las otras tribus. Unos dos anos mas tarde Is-boset fue asesinado, y sus agresores le llevaron la cabeza a David esperando recibir una recompensa, pero también a ellos se les dio muerte como había ocurrido con el presunto asesino de Saúl. (2Sa 2:1-4, 8-10; 4:5-12). Este hecho preparo el camino para que las tribus que hasta entonces habían apoyado al hijo de Saúl se uniesen a Judá, y, finalmente, se le unió a David una fuerza que ascendía a 340.822 hombres y lo hicieron rey sobre todo Israel. (2Sa 5:1-3; 1Cr 11:1-3; 12:23-40).

  Gobierna en Jerusalén.

David gobernó en Hebrón siete anos y medio antes de trasladar la capital por dirección de Jehová a Jerusalén, la fortaleza que les había arrebatado a los jebuseos. Fue allí, en Sion, donde construyo la ciudad de David, y continúo gobernando otros treinta y tres anos. (2Sa 5:4-10; 1Cr 11:4-9; 2Cr 6:6). Mientras vivía en Hebrón tomo mas esposas e hizo que le devolvieran a Mical, y tuvo con ella varios hijos e hijas. (2Sa 3:2-5, 13-16; 14:3-7).

 

GENEALOGIA DE DAVID                                                                                            BOAZ Y RUT                                                                                                                                        OBED

                                                                                                                                        JESE

 

                                                                 SOBRINOS DE DAVID 

JEHONADAB Hijo de Samah  ABISAI   JOAB   ASAHEL Hijos de Zeruya hermano de David.

 

AMASA Hijo de Abigail medio hermana de David.

 

 

                                                               FAMILIA DE JESE EL PADRE DE DAVID. 

ELIAB                          SAMAH                          RADAI                          ZERUYA                DAVID

 

ABINADAD                                  NETANAEL                             OZEM                                                  ABIGAIL

 

                                                                          ESPOSAS DE DAVID 

Mical                        Ahinoam                           Maaca                 Abital                       Bat-seba

 

                                         Abigail                                          Haguit                           Egla

 

                                                  HIJOS QUE LE DIERON A DAVID SUS ESPOSAS. 

MICAL NO TUVO HIJOS.     AHINOAM le dio a Amnon       ABIGAIL le dio a Daniel (Kileab)

 

MAACA le dio a Absalón y a Tamar      HAGUIT le dio a Adonias        ABITAL  le dio a Sefatias

 

EGLA le dio a Itream    BAT-SEBA le dio a Salomón,  Natan,  Sobab    Simea.

 

Y otras esposas y concubinas no nombradas en la Biblia le dieron en Jerusalén los siguientes hijos.

 

IBAHAR   ELISUA   NOGA    ELIFELET      NEFEG     JAFIA      ELISAMA      BEELIADA    ELIFELET    JERIMOT

 

 

 

 

Cuando los filisteos oyeron que David era rey de todo Israel, subieron para derrotarle. Como en el pasado (1Sa 23:2, 4, 10-12; 30:8) David inquirió de Jehová si debería de ir contra ellos. Sube fue la respuesta, y Jehová irrumpió contra el enemigo con una destrucción tan abrumadora que David llamo al lugar Baal-perazim, que significa Dueño de Rompimientos a través o dueño de Irrupciones. En un enfrentamiento posterior, la estrategia de Jehová cambio y le ordeno que diese la vuelta alrededor y atacase a los filisteos por detrás. (2Sa 5;17-25; 1Cr 14:8-17).

David intento llevar el arca del pacto a Jerusalén, pero este intento fracaso cuando Uzah toco el arca y el Dios verdadero lo derribo allí. (2Sa 6:2-10; 1Cr 13:14) Unos tres meses después, y tras cuidadosos preparativos — como, por ejemplo, el santificar tanto a los sacerdotes como a los levitas y asegurarse de que el Arca se llevase sobre los hombros en lugar de colocarse en un carruaje, como la primera vez  se llevo el Arca a Jerusalén. David, vestido de manera sencilla, mostro su alegría y entusiasmo en esta gran ocasión saltando y danzando en derredor delante de Jehová. Pero su esposa Mical, le increpo diciendo que había actuado como uno de los casquivanos. Por esta queja injustificada, Mical no llego a tener hijo alguno hasta el día de su muerte. (2Sa 6:11-23’ 1Cr 15:1-29).

David también se preocupo de organizar y ampliar la adoración de Jehová en la nueva ubicación del Arca, asignando porteros y músicos, y encargándose de que hubiese ofrendas quemadas constantemente, por la mañana y por la tarde. (1Cr 16:1-, 37-43). Además, pensó en edificar un templo- palacio de cedro para guardar el Arca, con el fin de reemplazar la tienda en donde se hallaba. Sin embargo a David no se le permitió construir la casa, pues Dios dijo: “Sangre en gran cantidad has vertido, y grandes guerras has hecho. No edificaras una casa a mi nombre, porque mucha sangre has vertido en la tierra delante de mi. (1Cr 22:8; 28:3). Sin embargo Jehová hizo un pacto con el, prometiéndole que el reino permanecería en su familia para siempre, y con relación a este pacto, le aseguro que su hijo Salomón, cuyo nombre procede de una raíz que significa paz, construiría el templo. (2Sa 7:1-16, 25-29; 1Cr 17:1-27; 2Cr 6:7-9; Sl 89:3, 4, 35, 36).

Por consiguiente, en conformidad con este pacto del reino, Jehová permitió que David extendiese su dominio territorial desde el rio de Egipto hasta el Éufrates, asegurando sus limites, manteniendo la paz con el rey de Tiro, batallando y venciendo a sus opositores en todos los flancos: filisteos, sirios, moabitas, amalequitas y ammonitas. (2Sa 8:1-14; 10:6-19; 1Re 5:3; 1Cr 13:5; 14:1, 2; 18:1-20:8). Estas victorias que Dios le concedió le hicieron un gobernante muy poderoso. (1Cr 14:17) De todos modos, David siempre fue consciente que la posición que ocupaba no era suya por conquista o herencia, sino que era por la voluntad de Jehová, quien le había colocado en el trono de esta teocracia típica. (1Cr 10:14; 29:10-13).

                            

     El pecado le acarrea la calamidad.

Durante la prolongada campana contra los ammonitas, ocurrió uno de los episodios mas lamentables de la vida de David. Todo empezó cuando el rey abrigo malos deseos al observar desde su azotea a la hermosa Bat-seba banadose. 9 (Snt 1:14, 15) Al saber que su esposo Urias estaba en la guerra, David hizo que le llevasen a esta mujer a su palacio, y allí tuvo relaciones con ella. Con el tiempo ella le notifico que estaña encinta. Seguramente pro temor a que el embarazo de Bat-seba se descubriese y la condenaran a muerte por su conducta inmoral, David envió enseguida un mensaje al ejercito: Urias debía presentarse ante el en Jerusalén, con la esperanza de que pasara la noche con su esposa. Pero aunque David lo emborracho, Urias rehusó dormir con Bat-seba, en su desesperación, David le envió de regreso al ejército con una instrucción secreta al comandante Joab: que le pusiese en primera línea, donde con seguridad encontraría la muerte. El ardid tuvo éxito. Urias murió en la batalla, su viuda observo el periodo de duelo acostumbrado y luego David se caso con ella antes de que la gente de la ciudad se percatara de que estaba encinta. (2Sa 11:1-27.)

Pero Jehová había visto sus hechos y puso al descubierto el comportamiento reprensible de David si Jehová hubiese permitido que se les juzgara de acuerdo a la ley mosaica, ambos habrían sido ejecutados, y con Bat-seba también hubiese muerto el fruto de su adulterio que aun estaba en su vientre. (Dt 5:18; 22:22.) Sin embargo, Jehová se encargo personalmente de este caso y, por causa del pacto del Reino, le mostro a David misericordia. (2Sa 7:11-16) tomando en consideración también que David había demostrado ser misericordioso. (1Sa 24:4-7 compárese con Snt 2:13) y ambos habían manifestado su arrepentimiento ante Dios. (Sl 51:1-4.) Pero no escaparon al castigo; Jehová expreso por boca del profeta Natan: “aquí estoy levantando contra ti calamidad procedente de tu propia casa” (2Sa 12:1-12)

Y así resulto ser. El niño nacido del adulterio con Bat-seba murió pronto, a pesar de que David ayuno y estuvo de duelo por el niño enfermo durante siete días. (2Sa 12:15-23) después, Ammón, hijo primogénito de David, violo a su propia medio hermana, y posteriormente fue asesinado por el hermano de ella, lo que ocasiono gran congoja a su padre. (2Sa 13:1-33) Más tarde. Absalón, el tercer hijo de David y el amado por su padre, no solo intento usurpar el trono, sino que desprecio de forma manifiesta a su padre y lo deshonro públicamente al cohabitar con sus concubinas (2Sa 15:1-16:22) Por ultimo, la humillación alcanzo su grado máximo cuando una guerra civil sumió al país en una lucha de hijo contra padre, y finalizo con la muerte de Absalón. David compuso el Salmo 3, en el que dice: “La salvación pertenece a Jehová” (Sl 3:8).

No obstante, a pesar de todas sus faltas y graves pecados, David siempre mostro la condición de corazón apropiada, arrepintiéndose y suplicando el perdón de Jehová. Esta actitud es manifiesta después de pecar con Bat-seba, tras lo cual David escribió el Salmo 51 donde dice: “Con error fui dado a luz {… } en pecado me concibió mi madre” )Sl 51:5). Otra ocasión en la que David confeso humildemente su pecado fue cuando Satanás le incito a hacer el censo de los hombres capacitados para sus fuerzas militares. (2Sa 24:1-17; 1Cr 21:1-17; 27:24)

    Compra del lugar para el templo.

Cuando la peste que resulto de este ultimo error del rey se detuvo, David compro la era de Ornan y dio el ganado vacuno y el trillo como sacrificio a Jehová. Fue en este lugar donde mas tarde Salomón construyo el magnifico templo. (2Sa 24:18-25; 1Cr 21:18-30; 2Cr 3:1).

David siempre tuvo en su corazón la intención de construir el templo, y aunque no se le permitió hacerlo, si se le concedió organizar a muchos trabajadores para labrar piedras y recoger materiales: 100.000 talentos de oro (38. 535.000.000 de dólares E.U.A.) y un millón de talentos de plata (6.606.000.000 de dólares E.U.A.) así como cobre y hierro sin medida. (1Cr 22:2-16) De su fortuna personal David contribuyo oro de Ofir y plata refinada, cuyo valor hoy se calcula en 1.202.000.000 de dólares E.U.A.) También hizo los planos – por inspiración divina- y organizo a las decenas de millares de levitas en sus muchas divisiones de servicio, así como un gran coro de cantores y músicos. (1Cr 23:1-29; 2Cr 8:14; 23:18; 29:25; Esd 3:10)

  Fin del reinado

En los últimos días de su vida, ya con setenta anos y confinado en su cama, continuo segando calamidad dentro de su familia. Sin que David lo supiera o diera su consentimiento y, lo que es más importante, sin la aprobación de Jehová, su cuarto hijo, Adonias, intento coronarse rey. Cuando estas noticias llegaron a David, obro con rapidez para que su hijo Salomón, escogido por Jehová, fuese instalado oficialmente como rey y se sentase en el trono. (1Re 1:5-48; 1Cr 28:5; 29:20-25; 2Cr 1:8) David entonces aconsejo a Salomón que anduviera en los caminos de Jehová, guardando sus estatutos y mandamientos y que actuase con prudencia en todo. Si obraba así, prosperaría. (1Re 2:1-9)

Después de reinar cuarenta anos, David falleció y fue sepultado en la ciudad de David. Fue merecedor de aparecer en la notable lista que Pablo realizo de los testigos que sobresalieron por su fe. (1Re 2:10,11; 1Cr 29:26-30; Hch 13:36; Heb 11:32). Citando del Salmo 110 Jesús dijo que David lo había escrito por inspiración (Mt 22:42, 44; Mr 12:36). Los apóstoles y otros escritores de la Biblia reconocieron con frecuencia a David como profeta inspirado de Dios. (Compárese Sl 16:8 con Hch 2:25; Sl 32:1, 2 con Ro 4:6-8; Sl 41:9 con Jn 13:18; Sl 69:22, 23 con Ro 11:9, 10; Sl 69.25 y 109:8 con Hch 1:20).

  Personaje representativo.

Los profetas hablaron a menudo de David y de su casa real, algunas veces con relación con los últimos reyes de Israel que se sentaron en el trono de David. (Jer 13:13; 22:2, 30; 29:16; 36:30) y otras, en u sentido profético. (Jer 17:25; 22:4; Am 9:11; Zac 12.:7-12). En ciertas profecías mesiánicas se destaca el pacto real con David. Por ejemplo, Isaías dice que aquel que se llama Maravilloso Consejero, Dios Poderoso, Padre Eterno, Príncipe de Paz será establecido firmemente en el trono de David hasta tiempo indefinido. (Isa 9:6, 7; compárese también con 16:5) Jeremías asemeja al Mesías a un brote justo que Jehová le levantara a David. (Jer 23:5, 6; 33:15-17) Por medio de Ezequiel Jehová llama al pastor mesiánico mi siervo David. (Eze 34:23, 24; 37:24,25)

Cuando el ángel le dijo a María que tendría un hijo llamado Jesús, declaro que Jehová le daría el trono de David su padre. (Lu 1:32) Jesucristo, hijo de David, era a la vez heredero legal y natural del trono de David. (Mt 1:1, 17; Lu 3:23-31) Pablo dijo que Jesús era la prole de David según la carne. (Ro 1:3; 2Ti 2:8) La gente común también identifico a Jesús como el hijo de David. (Mt 9:27; 12:23; 15:22; 21:9, 15; Mr 10:47, 48; Lu 18:38, 39). Algo muy importante, pues, como reconocían los fariseos, el Mesías tenia que ser hijo de David (Mt 22:42) El propio Jesús, ya resucitado, también dio testimonio diciendo: “Yo, Jesús, {…} soy la raíz y la prole de David”. (Rev 22:16 también Rev 3:; 5:5)

                                             QUE JEHOVÁ LO BENDIGA.

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